Sobre Mi

Detrás de Casa Beora hay un corazón que busca la presencia de Dios en lo cotidiano. Como fotógrafa, esposa, hija y amiga, he aprendido con los años a contemplar la belleza como un reflejo de Él.

En el acto de crear con mis manos he aprendido a mirar la vida con una sensibilidad que me acerca a Dios en lo cotidiano. Me detengo a disfrutar los gestos más simples: la luz que se cuela por una ventana, el aroma dulce de un pan recién horneado, una mesa que se comparte sin prisa.

En mi oficio y en mi fe he descubierto que crear también es una manera de conectar con Dios, y que la cámara, mis manos y mi hogar pueden convertirse en instrumentos para honrar su creación. En cada imagen y en cada encuentro busco revelar esa gracia escondida en lo cotidiano, la que tantas veces pasa desapercibida.
Casa Beora nace de mi deseo de vivir con más lentitud, de cuidar lo esencial, de habitar la fe desde lo real y auténtico. Para mí, el arte y la oración no son caminos separados: son formas de permanecer atenta, de agradecer, de construir un refugio donde otros también puedan encontrar descanso.

Desde mi sensibilidad y mi manera de hospedar, deseo recordarte que juntos podemos sanar, que la fe es más hermosa cuando se comparte y que un hogar vivido con intención puede convertirse en un lugar donde Dios se manifiesta.

Con cariño,
Erica VanFossen